Expertos en nutrición coinciden en que su combinación de vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes la posiciona como una aliada en la prevención de enfermedades crónicas.
De acuerdo con el portal especializado Healthline, este alimento es rico en betacaroteno, un pigmento que el organismo transforma en vitamina A, esencial para la visión, el sistema inmunológico y el crecimiento celular. Además, contiene vitamina C y E, que actúan como antioxidantes y ayudan a proteger las células frente al daño causado por los radicales libres.
En términos nutricionales, una porción aporta fibra, hierro, potasio y folato, nutrientes que contribuyen a la formación de glóbulos rojos y al correcto funcionamiento del organismo.
Estas propiedades explican por qué algunos especialistas recomiendan incluirla en dietas destinadas a fortalecer el sistema inmunitario y mejorar la salud general.