
Con el propósito de impulsar el programa de trasplante renal en la región Oriental de Cuba aconteció hace pocas horas una reunión en el Hospital ClÃnico Quirúrgico LucÃa Iñiguez LandÃn, con la presencia del Doctor Alejandro Vázquez Drake, Jefe Nacional de Trasplante.
Según detalla el perfil institucional del Hospital LucÃa, en la ocasión participaron representantes de la Dirección General de Salud junto a especialistas en esta área, tanto del LucÃa como del Hospital General Universitario Vladimir Ilich Lenin. El encuentro sirvió para evaluar las condiciones existentes, establecer bases y analizar los recursos necesarios para reiniciar el vital proceder en HolguÃn, territorio que históricamente sobresalió como uno de los mejores del paÃs. La actividad de trasplante en la provincia desde hace más de un lustro se encuentra detenida a raÃz de la situación epidemiológica, creada por la COVID-19 y el déficit de costosos recursos requeridos.
No obstante, durante este tiempo el entrenamiento de los equipos multidisciplinarios encargados de estos procederes no ha cesado. Según se precisó en el encuentro, ‎con el reinicio de la actividad quirúrgica en la capital provincial, se asumirá el entrenamiento de los recursos humanos del resto de las provincias orientales, en aras de fortalecer la capacidad de atención en la región.
La experticia del servicio de trasplantologÃa de HolguÃn está avalada por la realización de más de 740 trasplantes renales exitosos desde el inicio de esta actividad en 1996. Este quehacer se ha calificado como  uno de los mejores del paÃs, tanto por la cantidad de trasplantes realizados como por la calidad del proceder. Alcanza un carácter regional, al asumir además los casos de las provincias de Las Tunas y Granma.
Actualmente esta cirugÃa está considerada como una de las mejores opciones para quienes padecen Enfermedad Renal Crónica en estadÃo avanzado. De esta manera se mejora su calidad de vida y le permite hasta poder incorporarse a la sociedad, lo cual posibilita una menor dependencia de la institución, al no tener que requerir de hemodiálisis. Sin embargo, se debe tomar en cuenta que el tratamiento no termina con el trasplante renal, pues el paciente trasplantado requiere una fuerte medicación para no rechazar el órgano y deber extremar las medidas de cuidado para prevenir infecciones.


